La Casa Rosada insiste con eliminar las PASO, pero sigue sin conseguir los votos en el Senado

El Gobierno busca avanzar con la reforma electoral para concentrar el armado de las candidaturas de 2027, pero continúa sin reunir la mayoría necesaria. Gobernadores, el PRO y la UCR mantienen sus reparos y complican la estrategia de Karina Milei.
La reforma electoral volvió a convertirse en una de las principales prioridades de la Casa Rosada. El Gobierno pretende eliminar las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), una modificación que considera clave para el armado político de cara a las elecciones presidenciales de 2027. Sin embargo, el oficialismo continúa sin reunir los votos necesarios para aprobar el proyecto en el Senado.
La iniciativa, impulsada por Karina Milei, busca modificar las reglas electorales para que La Libertad Avanza pueda definir sus candidaturas sin pasar por elecciones primarias. Pero, pese a los intentos de negociación, el escenario legislativo sigue siendo adverso.
Con apenas 21 senadores propios, el oficialismo necesita alcanzar los 37 votos que exige la Constitución para aprobar una reforma electoral. Ese respaldo todavía aparece lejos: sectores del PRO, de la UCR y distintos bloques provinciales mantienen objeciones a la eliminación de las PASO y consideran que las primarias siguen siendo una herramienta necesaria para ordenar alianzas y definir candidaturas.
Durante las últimas semanas, la negociación pasó de Patricia Bullrich al flamante jefe de Gabinete, Diego Santilli, quien asumió la tarea de intentar convencer a gobernadores y legisladores dialoguistas. Sin embargo, hasta ahora no logró modificar el escenario que ya enfrentaba el Gobierno.
Desde la Casa Rosada también intentan sumar apoyos a través de los mandatarios provinciales, con la expectativa de que influyan sobre sus representantes en la Cámara alta. Incluso trascendió que el oficialismo ofreció distintas alternativas electorales para facilitar acuerdos, aunque las conversaciones continúan sin resultados concretos.
A las dificultades para eliminar las PASO se suma otra discusión que divide a la oposición dialoguista: el tratamiento de la denominada Ficha Limpia. Mientras el PRO impulsa debatir ese proyecto por separado, el Gobierno insiste en mantenerlo dentro del paquete de reforma electoral, una estrategia que también genera resistencia entre varios bloques.
Por ahora, la principal apuesta electoral de la Casa Rosada permanece trabada. A pocos meses de que comience a definirse el calendario político hacia 2027, el oficialismo sigue sin construir la mayoría necesaria para modificar las reglas del sistema electoral.