Despidos en la CNEA: el Gobierno avanza con un fuerte ajuste en uno de los principales organismos científicos del país

La Comisión Nacional de Energía Atómica desvinculó a cerca del 20% de su personal contratado. Los gremios denuncian un proceso de vaciamiento, alertan por el impacto sobre proyectos estratégicos y convocaron a una movilización para exigir la reincorporación de los trabajadores.
La Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) comenzó una nueva ola de despidos que alcanza a cerca del 20% del personal contratado, una medida que profundiza el conflicto en uno de los organismos científicos y tecnológicos más importantes del país. Los trabajadores denunciaron que las notificaciones llegaron sin previo aviso y apenas un día antes del vencimiento de los contratos.
Según denunciaron desde la Asociación de Profesionales de la Comisión Nacional de Energía Atómica (APCNEAN) y ATE, alrededor de 70 trabajadores fueron desvinculados sobre un total de unos 350 contratados. Las cesantías alcanzan a distintas áreas del organismo, incluyendo laboratorios, relaciones internacionales, tecnología nuclear y el proyecto CAREM, considerado uno de los desarrollos tecnológicos más relevantes de la Argentina.
Los gremios sostienen que la decisión compromete el funcionamiento cotidiano de la institución. Advierten que habrá laboratorios que quedarán sin operadores, instalaciones que deberán trabajar con dotaciones reducidas y tareas administrativas que pasarán a recaer sobre investigadores y personal técnico.
Desde las organizaciones sindicales señalaron que la medida contradice las versiones que circulaban dentro del organismo sobre una renovación general de contratos hasta fin de año. Además, denunciaron la falta de diálogo con las autoridades y aseguraron que el Gobierno continúa avanzando con un proceso de desmantelamiento de la CNEA.
El conflicto se suma a la pérdida sostenida de profesionales que renunciaron durante los últimos meses por el deterioro salarial. Según representantes gremiales, cerca del 10% de la planta permanente abandonó el organismo y los salarios acumulan un fuerte atraso respecto de la inflación. En algunos casos, ingenieros especializados perciben ingresos que consideran insuficientes para la responsabilidad de sus funciones.
Las críticas también llegaron desde el ámbito político. La diputada nacional Adriana Serquis, expresidenta de la CNEA, cuestionó los despidos y advirtió que resultan incompatibles con los objetivos oficiales de fortalecer el desarrollo nuclear argentino. Recordó que semanas atrás el propio Gobierno había presentado los lineamientos de la política nuclear para los próximos años, que incluyen la promoción de exportaciones de alto valor agregado y el fortalecimiento de las capacidades tecnológicas nacionales.
Los trabajadores también cuestionan la política de designaciones dentro del organismo. Denuncian que, mientras se producen despidos de personal técnico y científico altamente capacitado, continúan incorporándose funcionarios sin experiencia específica en el sector.
En paralelo, trascendió que el ajuste también alcanzará al Centro Atómico Bariloche, donde podrían producirse más de un centenar de desvinculaciones adicionales.
Frente a este escenario, los trabajadores convocaron a una movilización en la sede central de la CNEA para reclamar la reincorporación de los despedidos y denunciar lo que consideran un proceso de vaciamiento del sistema científico nacional. Entre las principales consignas figuran el rechazo al desguace del proyecto CAREM, la defensa de la industria nuclear argentina y la continuidad de los proyectos estratégicos desarrollados por el organismo.