Clara Muzzio cuestionó la ESI y recibió fuertes críticas por sus declaraciones

La vicejefa de Gobierno porteño calificó a la Educación Sexual Integral como una «trampa mortal» y pidió revisar la normativa vigente. Sus dichos generaron rechazo en redes sociales y reabrieron el debate sobre el rol de la ESI en las escuelas.
La vicejefa de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Clara Muzzio, quedó en el centro de una fuerte polémica luego de cuestionar duramente la Ley de Educación Sexual Integral y pedir una revisión de la normativa que garantiza su enseñanza en las escuelas de todo el país.
Durante una entrevista, la funcionaria sostuvo que la ESI fue una «trampa mortal» y afirmó que introdujo contenidos que, según su mirada, afectaron la formación de niños y adolescentes. También vinculó la educación sexual con debates sobre identidad de género, natalidad, maternidad y aborto.
Muzzio defendió la idea de que la enseñanza sobre el cuerpo debe estar basada exclusivamente en información biológica y cuestionó lo que definió como una «ideología de género» dentro de los materiales escolares. Además, aseguró que la normativa vigente debería ser revisada porque, según planteó, terminó incorporando contenidos que considera perjudiciales para las infancias.
Sus declaraciones generaron una rápida reacción pública. Referentes políticos, periodistas y usuarios en redes sociales cuestionaron el tono de sus afirmaciones y advirtieron sobre los riesgos de deslegitimar una política educativa que busca brindar información, prevenir abusos, promover vínculos respetuosos y garantizar derechos.
La Ley de Educación Sexual Integral fue sancionada en 2006 y establece que todos los estudiantes tienen derecho a recibir contenidos adecuados a su edad sobre cuidado del cuerpo, prevención de violencias, afectividad, derechos, diversidad y salud sexual.
En ese sentido, distintos sectores remarcaron que la ESI no se limita a contenidos vinculados con sexualidad, sino que también cumple un rol clave en la detección temprana de situaciones de abuso, el respeto por los límites corporales y la construcción de entornos escolares más seguros.
Las críticas a Muzzio también apuntaron a sus declaraciones sobre el aborto y la caída de la natalidad. La funcionaria sostuvo que el descenso en la cantidad de nacimientos está relacionado con cambios culturales, con el feminismo y con la legalización de la interrupción voluntaria del embarazo.
Sus dichos fueron interpretados por sus detractores como parte de un giro conservador dentro del debate público y despertaron cuestionamientos por el impacto que pueden tener en las políticas educativas y de género.
La polémica vuelve a poner en discusión el futuro de la ESI, una política pública que desde hace años es defendida por organizaciones sociales, docentes, especialistas y familias como una herramienta central para cuidar a niñas, niños y adolescentes.