China reguló los novios virtuales con IA para frenar la dependencia emocional

El Gobierno chino puso en marcha una normativa que limita las funciones de los chatbots diseñados para generar vínculos afectivos con los usuarios. La medida busca reducir la dependencia emocional, proteger la salud mental y enfrentar la creciente soledad, especialmente entre los jóvenes.
China comenzó a aplicar una regulación pionera que limita el funcionamiento de las aplicaciones de inteligencia artificial diseñadas para simular relaciones románticas, familiares o de amistad. La decisión responde a la preocupación del Gobierno por el creciente apego emocional que millones de personas desarrollan con estos asistentes virtuales.
La normativa, impulsada por la Administración del Ciberespacio de China junto a otros organismos estatales, establece que las plataformas ya no podrán fomentar una «interacción emocional sostenida» ni promover la dependencia psicológica de los usuarios. Además, prohíbe ofrecer este tipo de servicios a menores de edad.
Entre las nuevas obligaciones, las empresas deberán incorporar sistemas capaces de detectar situaciones de angustia o dependencia extrema, emitir advertencias al usuario e incluso activar mecanismos de asistencia cuando sea necesario.
Tras el anuncio, varias de las principales compañías tecnológicas del país comenzaron a modificar sus plataformas. ByteDance eliminó las funciones de «compañeros virtuales» de Doubao, mientras que Alibaba y Tencent redujeron las opciones de personalización de sus chatbots para evitar vínculos excesivamente realistas.
Según especialistas citados en el informe, la preocupación radica en que estos sistemas ofrecen relaciones permanentemente disponibles, pacientes y complacientes, lo que puede dificultar el desarrollo de vínculos humanos y profundizar el aislamiento social.
El fenómeno creció de manera acelerada en los últimos años. En China, una gran parte de quienes utilizan estos compañeros virtuales son mujeres de entre 25 y 35 años, mientras que en Estados Unidos predominan los usuarios hombres.
Las autoridades consideran que este tipo de aplicaciones también puede influir en la caída de la natalidad y en la disminución de los matrimonios, un problema demográfico que preocupa al Gobierno chino desde hace varios años.
La nueva regulación también obliga a que los chatbots recuerden periódicamente a los usuarios que están interactuando con una inteligencia artificial y no con una persona real. Además, deberán limitar los períodos prolongados de uso para desalentar la dependencia.
Investigadores sostienen que la iniciativa representa el primer intento a nivel mundial de regular específicamente las relaciones afectivas entre personas e inteligencias artificiales. Aunque destacan que la medida no elimina el problema de fondo, consideran que abre el debate sobre el impacto que estas tecnologías pueden tener en la salud mental, la vida social y la economía de la atención.